Nos gusta la idea de la jubilación. Después de todos esos años de trabajar duro, progresar en nuestras carreras y hacer sacrificios, sentimos que la jubilación es cuando finalmente lo hemos logrado. Vemos que es una temporada para disfrutar de todos los lujos que nos hemos convencido a nosotros mismos que merecemos. Llegar a los 65 años se anuncia como un momento en el que puede renunciar a su trabajo, relajarse y dejar que el Seguro Social le sirva a usted ahora.

Pero esta actitud sobre la jubilación no es bíblica.

Lo Que Dice la Biblia

Para entender completamente lo que dice la Biblia sobre la jubilación, tenemos que volver al principio, cuando Dios creó al hombre por primera vez. En Génesis, Dios crea a Adán y le da carga para trabajar y administrar el jardín. Él debe tener dominio sobre la Tierra. ¡Dios le dio a Adán un trabajo!

De acuerdo, Adán se salteó el proceso de entrevistas y no pudo proporcionar ninguna referencia, pero Dios lo eligió para el trabajo y le dio una descripción clara del trabajo. Adán disfrutó su trabajo y el fruto (literal) de su trabajo.

Entonces el pecado entró al mundo.

Lo que esto nos dice es que el trabajo es bueno. Fue creado antes de la caída del hombre. Fue integral en la forma en que Dios nos diseñó, y siempre forma parte de Su plan para nosotros. La investigación respalda el diseño original de Dios: el trabajo mantiene nuestros cuerpos sanos, nuestras mentes agudas y nuestra vida útil más larga.

Entonces sabemos que el trabajo es bueno. ¿Pero eso significa que la jubilación es mala?

La única mención de la jubilación encontrada en la Biblia está en Números 8:25. Se refiere a los levitas (la tribu sacerdotal de Israel) que viven de los diezmos y las ofrendas del pueblo de Dios y se retiran a la edad de 50 años.

No hay otra referencia encontrada en las Escrituras que sugiera que deberíamos jubilarnos. Eso no significa que la jubilación sea pecaminosa, pero significa que debe ser vista desde una perspectiva diferente.

Reformar… No Jubilarse

Entonces, el problema con la actitud actual hacia la jubilación es que niega por completo un aspecto integral del diseño de Dios: que fuimos creados para trabajar. También normaliza algo que nunca fue diseñado para ser normal, el no trabajar.

Ahora, por favor escúchame: no creo que el retiro sea malvado o malo.

Pero creo que la jubilación para los cristianos debería significar tiempo libre para dedicarse a servir a los demás con mayor plenitu sin la necesidad de que se les pague por ello. Es hora de reformar cómo y por qué invierte su tiempo y recursos.

Le advertiré que las actitudes que quiero que adopte son contrarias a lo que nuestra sociedad le dirá que usted se merece. Pero Romanos nos dice lo que realmente merecemos: pagar el precio máximo por nuestros propios pecados. Por gracia, Cristo pagó ese precio por nosotros, y ahora tenemos la oportunidad de vivir nuestras vidas en contra del resto del mundo.

Para adoptar la actitud correcta, primero debemos examinar nuestra actitud hacia el trabajo.

Deberíamos verlo como una bendición, una expresión de adoración diaria y externa, y una oportunidad para aprender más sobre el diseño brillante y único de Dios para cada uno de nosotros. Es la provisión de Dios para usted y su familia (incluso si no es lo que soñaba hacer).

Aquellos que viven por fin de semana y no encuentran satisfacción en su trabajo, se están privando de una bendición. Eclesiastés 2:24 dice: “No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios.” Sea alegre en su trabajo, y recuerde que es por el Señor por quien trabaja, no por el hombre (Colosenses 3:23).

Ahora, tenemos que examinar nuestra actitud sobre la jubilación. En lugar de dejarlo todo y mudarse a Florida cuando la primera pieza de correo de AARP llegue a su buzón de correo, sea diligente para ahorrar y esté dispuesto a servir. Si adoptamos este modo de pensar y dedicamos los últimos años o décadas de nuestras vidas a servir a los demás, entonces el Señor realmente nos encontrará haciendo Su obra cuando regrese (Lucas 18:8).

La Jubilación Correcta: Sea Diligente Al Ahorrar

Ahora, independientemente de si planea o no dejar de trabajar, le animo a ahorrar como si lo fuese a dejar.

Si se ve obligado a dejar de trabajar por razones de salud, una cuenta de ahorro e inversión saludable le permitirá mantenerse a sí mismo sin la ayuda del gobierno o de sus hijos. Si continúa trabajando, tendrá un flujo de caja para usar como herramienta para el Reino.

La Biblia es clara, debemos ahorrar. También está claro que no debemos acaparar.

Por lo tanto, trabaje para armar un plan para ahorrar para la jubilación AHORA. Cuanto antes se empiece, mejor. Pero si está en sus últimos años y no ha empezado a ahorrar, ahora es el momento de comenzar.

Aquí hay algunas preguntas para responder a medida que planifica:

  1. ¿Por qué debería jubilarme?
  2. ¿Que haré?
  3. ¿Qué pasa si mi plan de jubilación falla?
  4. ¿Qué pasa si no puedo jubilarme?

Los mayordomos ahorran porque confiamos en el Señor, no porque confiemos en el dinero.

Entonces, cuando se trata de la jubilación, recuerde que está ahorrando para ser usado por Dios, no para gastar de manera frívola. Recuerde que Él “puede hacer que toda gracia abunde para ustedes, de manera que siempre, en toda circunstancia, tengan todo lo necesario, y toda buena obra abunde en ustedes” (2 Corintios 9:8).

La Jubilación Correcta – Esté Dispuesto a Servir

Creo que lo mejor es tratar de continuar trabajando y/o ser voluntario de alguna manera. Es bueno para su mente, su corazón y su alma.

Cada vez más, personas de la tercera edad están iniciando “carreras nuevas” en la jubilación, incursionando en nuevos campos de negocios con años de experiencia y más dinero en efectivo para lograr emprender algo. Tal vez le apasiona un proyecto y puede dedicarle tiempo y energía en la jubilación. Quizás desee orientar a empleados más jóvenes en su campo para ayudarlos a sobresalir en el lugar de trabajo.

En definitiva, no conseguimos llevarnos nada cuando vamos al Cielo. Así que adoptemos nuestros roles como mayordomos y dediquemos nuestras vidas a administrar el tiempo, el dinero y las relaciones con las que Dios nos ha bendecido. Si desea obtener más información sobre lo que dice la Biblia acerca de su dinero y sobre cómo vivir como mayordomo bíblico, inscríbase en línea en el Estudio de Finanzas Personales MoneyLife de Crown. Puede estudiar durante 7 semanas individualmente, con su cónyuge o con su grupo de iglesia. El estudio se compone de lecciones integrales e interactivas que lo ayudarán a aprender principios bíblicos atemporales y formas prácticas de implementarlos.