Vivimos en una cultura donde se supone que la deuda es esencial para todo. La Biblia nos dice que el prestatario es esclavo del prestamista, por lo que debemos estar atentos en nuestros esfuerzos para evitar convertirnos en esclavos financieros. Estas son las cosas por las que no me endeudaría:

  • Un carro. Financiar algo que se deprecia de inmediato es una mala idea debido al riesgo de deber más de lo que vale. Los prestamistas ahora ofrecen paquetes de hasta 6 o 7 años para un automóvil… no una casa… un automóvil. Es mucho mejor guardar el efectivo y comprar uno que lo lleve a donde necesita ir sin pagar ni un centavo de interés.
  • Una educación universitaria: No tengo nada en contra de ir a la universidad, pero el estudiante promedio ahora se gradúa con 37,000$ en deuda de préstamos estudiantiles. Eso es loco. Encuentre maneras de ir sin pedir dinero prestado.
  • Las vacaciones de sus sueños. Es tentador derrochar aquí y pagar unas vacaciones de ensueño utilizando sus tarjetas de crédito. Tendrá mucho menos estrés al ser creativo y pagar en efectivo por unas vacaciones que pueda costear.
  • Una segunda hipoteca: pedir prestado en contra de su patrimonio neto es algo que no haría debido al riesgo indebido que está tomando. Incluso se deben evitar los préstamos para hacerle mejoras a la casa.
  • Compras de consumidores: ropa, productos electrónicos o muebles. Es mucho mejor no tener cuentas en la tienda, o comprar estas cosas usando una tarjeta de crédito. El efectivo es el camino a seguir.