¿Sabía usted que el seguimiento de sus gastos y la creación de un presupuesto puede ser liberador y realmente traerle paz?

Un presupuesto le permite saber exactamente dónde va su dinero y le ayuda a alcanzar sus metas financieras. Cuando utiliza un presupuesto, su dinero comienza a trabajar para usted, no al revés. Contrariamente a la opinión popular, no limita su gasto, le da libertad para gastar… de la forma correcta.

La Biblia está llena de ejemplos de la importancia de la planificación. Dios le dio a Su pueblo un plan detallado para construir el tabernáculo, el arca y el templo. También dio leyes detalladas que los israelitas debían seguir mientras vivían en la Tierra Prometida. Jesús, en Lucas 14, habla de lo necio que es un hombre que quiere construir una torre, pero primero no se sienta y cuenta los costos, uno que no hace un plan.

Un presupuesto es simplemente un plan de cómo gastar el dinero que tenemos. Como cristianos, reconocemos que todo lo que tenemos es un regalo de Dios. No somos los propietarios; somos simplemente los administradores de lo que Él nos ha dado. Saber esto debe darnos una perspectiva mejor en el manejo de dinero. Un presupuesto es una gran manera de asegurarnos de que estamos siendo fieles.

Si planea gastar dinero, necesita saber cuánto tiene, dónde necesita ir y cómo debe asignarse.

  1. Conozca sus ingresos mensuales. Para ingresos variables, use un promedio de los últimos 6-12 meses como su ingreso base. Si desea tomar una ruta más conservadora, trabaje su presupuesto a partir del mes de menor ingreso que ha tenido en el último año y guarde cualquier ganancia extra.
  2. Conozca sus gastos mensuales. Para obtener una idea precisa de cuánto gasta cada mes, realice un seguimiento de sus compras durante 30 días. Utilice una aplicación, revise su cuenta bancaria, guarde sus recibos y anote cada centavo que gaste.
  3. Cree sus categorías. Asigne cantidades a cada categoría basado en su registro de gastos.
  4. Compare ingresos y gastos. Mire sus ingresos, mire sus gastos, y compare. Sus ingresos – sus gastos deberían ser = $0. Mantenga el ajuste hasta que lo haga. CONSEJO: tenga una categoría misceláneo para esos gastos espontáneos que surjan y ponga cualquier dinero adicional en esta categoría.

    Sabemos que comenzar un presupuesto puede ser un poco abrumador, así que elaboramos Su Libro de Trabajo de Planificación Financiera para facilitarlo. Este PDF tiene páginas fáciles de entender que puede completar en línea o al imprimirlo para ayudarle a completar los pasos 1-4.

  5. Implementar el presupuesto. A todos les gusta hacer un seguimiento de su presupuesto de manera un poco diferente – puede utilizar aplicaciones, una hoja de cálculo o sobres. Encuentre un sistema que funcione para usted y quédese con él.
  6. Planifique y ajuste. Su presupuesto debe ser su guía visual de cómo gasta su dinero y donde tiene libertad para gastar. Establezca metas que deba cumplir – el Mapa Financiero es una guía excelente para ayudarle a saber cuales de sus metas debe esforzarse por cumplir. Continúe revisando su presupuesto para ajustarlo según sus necesidades (aproximadamente cada 6 meses) para mantenerlo centrado y alcanzar sus metas rápidamente.

Recuerde que su presupuesto nunca funcionará a menos que usted trabaje su presupuesto. El dicho, “aquellos que no planifican, planifican fracasar” definitivamente se aplica al área de finanzas personales. Una vez que haya hecho un presupuesto, ¡apéguese a ello! Proverbios 16 dice: “Pon en manos del Señor todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán.”

¡Háganos saber cuál parte le fue más difícil hacer del presupuesto para usted! Comparta con nosotros en Facebook y encuentre más recursos prácticos y ánimo.