Este mundo tratará de convencerte de que tus propósitos, metas, significado, autoestima, ambición y energía vital deben estar envueltos en cosas materiales.

Para muchos, el mensaje del mundo es simple: haga todo el dinero que pueda, lo más rápido que pueda, para jubilarse lo antes posible, para disfrutar de una vida de ocio el mayor tiempo posible.

Además, este mundo le dirá que si tiene suficiente dinero, puede vivir libre de miedo y ansiedad. En otras palabras, ponga su fe y seguridad en su valor neto, sus activos y su capacidad de generar ingresos.

Pero la verdadera paz financiera y la satisfacción provienen de aceptar el señorío de Dios sobre todas las cosas, incluyendo nuestro dinero; administrando los recursos que nos confía de acuerdo con Sus principios financieros; y convirtiéndose en un dador generoso.

¿Cómo es el descontento?

Uno de los principales síntomas del descontento es que no puede experimentar la paz viviendo de acuerdo con lo que Dios ha provisto. Está inquieto, siente que tiene un vacío adentro, y parece que siempre anhela más.

El descontento le hace tomar malas decisiones financieras. Adquiere la filosofía de que siempre necesita más, mejor y más rápido. Compara las cosas que tiene con las cosas que podría tener. Lo que tiene actualmente nunca es lo suficientemente bueno.

Eclesiastés 5:10, “El que ama el dinero, nunca tiene suficiente; Quien ama la riqueza nunca está satisfecho con sus ingresos. Esto tampoco tiene sentido”.

No está mal tener cosas bonitas. Pero debe recordar que la verdadera satisfacción viene de la satisfacción con Dios.

El Salmo 118:1 nos dice: “Den gracias a Jehová, porque él es bueno; su amor perdura para siempre.” No se trata de negar la realidad de la vida y tratar de encubrirla con una actitud positiva. Se trata de vivir la verdad de la presencia de Dios en su vida.

¿Cómo es el contentamiento?

Si el dinero no puede comprarlo y la pobreza no lo proporciona, ¿qué es el contentamiento?

El contentamiento, contrario a la opinión popular, no es simplemente estar satisfecho donde se encuentre.

El contentamiento es conocer el plan de Dios para su vida, tener la convicción de vivirlo y creer que la paz de Dios es mayor que los problemas del mundo.

Probablemente haya escuchado Filipenses 4:12: “Sé lo que es estar necesitado, y sé lo que es tener suficiente. Aprendí el secreto de estar satisfecho en cualquier situación, bien alimentado o hambriento, ya sea viviendo en abundancia o en necesidad”.

Pablo dijo que aprendió el secreto de estar contento, no fue algo natural para él. Vivir una vida de contentamiento no es algo que nos resulte natural. Es una actitud aprendida y posición de nuestros corazones. Al igual que hacer ejercicio o entrenar para una carrera, tenemos que desarrollar los músculos a lo largo del tiempo para mantener el peso de la tarea que nos hemos propuesto lograr. Vivir una vida de contentamiento viene al tomar decisiones diarias para elegir a Cristo en vez del mundo.

Al igual que Pablo, debemos estar dispuestos a decir “No” a las cosas de este mundo y “Sí” a las cosas de Dios.

Pablo le dijo a Timoteo que “…la piedad con el contentamiento es una gran ganancia, ya que no trajimos nada al mundo, y no podemos sacar nada del mundo. Pero si tenemos comida y ropa, con esto estaremos contentos. Pero aquellos que desean ser ricos caen en la tentación, en una trampa, en muchos deseos insensatos y dañinos que hunden a la gente en la ruina y la destrucción. (1 Timoteo 6:6-9)

Tome en serio lo que el escritor de Hebreos dijo: “Mantenga su vida libre del amor al dinero, y estén contentos con lo que tienen, porque él ha dicho: “Nunca te dejaré ni te desampararé” (Hebreos 13:5)

Así que siga los siguientes pasos para vivir contento. Todo comienza con la alineación de nuestros corazones con las Escrituras. El estudio en línea más reciente de Crown está diseñado para que pueda profundizar en lo que dice la Biblia sobre cada área de sus finanzas y desarrollar un corazón contento. ¡Haga clic aquí para comenzar!