Pregúntele a Chuck: Como Administrar El Evangelio Con Sus Hijos

Querido Chuck,

Tengo 3 hijos y todos están llegando a las edades donde tenemos más discusiones espirituales. Parecen prestar atención a todo lo que hago, decir todo lo que digo y cuestionar todo. “¿Por qué?” parece ser la frase favorita de mi hija de tres años. ¿Cómo comienzo a compartir el Evangelio con ellas a una edad tan joven? Parece que, al igual que el dinero, también tenemos que administrar las Buenas Nuevas. ¿Algún consejo?

“Crianza Para Cristo”

 

Querido “Criando Para Cristo”,

¡Qué gran pregunta! Y una que los creyentes deberían estar motivados a afrontar con urgencia y amor. Los padres cristianos desean ver a sus hijos caminando en la Verdad y viviendo una vida de fe. Pero requiere diligencia establecer este ejemplo, y su fe es en última instancia su decisión. Es Dios quien completa Su obra en la vida de nuestros seres queridos. Debemos ser fieles para hacer nuestra parte y confiar en que Él hará la suya.

Hay cosas que mi esposa, Ann y yo hicimos bien y cosas que hicimos mal cuando criamos a nuestros cuatro hijos. Hemos celebrado victorias y sufrido tropiezos en la crianza de los hijos. Estamos lejos de ser un ejemplo a ser admirados o seguidos. Pero seguimos confiando en Dios, alabándole, pero constantemente le pedimos que trabaje en nosotros y en ellos y nos haga mejores padres. Dado que nuestros hijos tienen entre 17 y 35 años, hemos tenido muchas oportunidades para aprender y crecer.

Criarlos Con Amor

Debemos criarlos con amor, recordando la bondad y misericordia de Dios hacia nosotros, junto con todas las características del amor que se encuentran en 1 Corintios 13. Somos mayordomos de lo que Dios nos ha revelado a través de Su Palabra y mediante nuestras experiencias en el cuerpo de Cristo. Somos totalmente dependientes de Su gracia. Como Pablo, deseamos que guarden la verdad y caminen en ella.

Los niños necesitan ver y experimentar el amor de Dios en acción. Las Buenas Nuevas dan vida, no un conjunto de reglas y comportamientos que deben pasar la inspección. Si no entendemos la diferencia, provocaremos a nuestros hijos y crearemos expectativas que no podrán alcanzar.

Criando Adultos, No Niños

Nutrir a sus hijos es un equilibrio delicado y la ecuación para cada uno probablemente será diferente. Considere las condiciones que las plantas necesitan para crecer. Si fertilizamos demasiado, podemos dañarlas tanto como si las descuidaramos. No podemos obligar a una semilla a dar fruto. Toma tiempo y factores necesarios dados por Dios como el sol y el agua. Nuestros hijos, igualmente, necesitan mucho tiempo y alimento.

Como padres, debemos enfocarnos en criar a nuestros hijos para que sean temerosos de Dios, fieles mayordomos. ¡Realmente está criando adultos, no niños! El Evangelio nos otorga la capacidad de honrarlos como portadores de la imagen de Dios y reconocer que vendrá la madurez. Así que, nos apegamos a las instrucciones dadas por Moisés, habitando humildemente en el amor de Cristo, para ministrar efectivamente en las vidas de los miembros de nuestra familia.

Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es el único SeñorAma al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. (Deuteronomio 6:4-7)

Permítanme sugerir algunas cosas buenas y malas que hemos aprendido a través de los años.

HAGA ESTO

  • Tenga un culto familiar regular y hágalo agradable. Cante, ore, lea la Biblia en voz alta, deje que los niños se turnen para leer tan pronto como puedan, den gracias y memoricen las Escrituras juntos. Puede invitar a amigos de la familia a participar y unirse cuando sea posible.
  • Practique la hospitalidad organizando pequeños grupos, compartires y cenas para que sus hijos sean testigos del gozo en el cuerpo de Cristo.
  • Invierta tiempo y dinero en la iglesia, a los pobres, a las viudas y a las organizaciones centradas en el Evangelio y que efectivamente ayudan a los demás. Modele el buscar servir las necesidades de los demás.
  • Viva humildemente y agradecido.
  • No se exceda. Los niños se benefician al tener menos juguetes.
  • Anímelos a donar sus propias pertenencias y dinero.
  • Enfatice la motivación detrás de la acción, no la acción en sí misma.
  • Alabe y afirme a menudo.
  • Oren regularmente bendiciones sobre ellos.
  • Predique con el ejemplo.
  • ¡Diviértanse y rían mucho!

NO HAGA ESTO

  • No se olvide de su responsabilidad de enseñar a sus hijos la Palabra de Dios. Su escuela cristiana, iglesia, grupos pequeños, amigos y mentores deben ser refuerzos de los principios que ya les ha enseñado.
  • No critique o use el sarcasmo.
  • No discipline mientras esté enojado.
  • No sea exigente. En cambio, anímelo en amor.
  • No desaliente las preguntas (¡especialmente las realmente difíciles!)
  • No hable mal, critique o comparta chismes sobre sus hermanos (u otras personas) frente a ellos.
  • No exprese disgusto o vergüenza en palabras o acciones.
  • No olvide que son brotes tiernos que desean desesperadamente su aprobación y necesitan su amor en un mundo hostil (incluso cuando actúan como si no lo necesitaran).
  • No establezca reglas que sean imposibles de seguir y destruya el amor, la misericordia y la gracia.
  • No sea excesivamente justo y piadoso con respecto a su fe. El crecimiento y la madurez pueden implicar dolor y  lecciones duras.

Ore Por Sus Hijos

Gracias a Dios por cada niño: aunque puedan ser desafiantes y peculiares. Él los ha confiado a su cuidado y no espera que lo haga por su cuenta. ¡Él nunca le abandonará!

Pídale a Dios que los proteja del enemigo, que les otorgue discernimiento, que se mantengan firmes y que amen lo que Él ama y que odien lo que Él odia. Recuerde que al final Dios los atrae hacia Sí mismo.

Ore por su propia resistencia. ¡Criar hijos no es fácil! No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos. (Gálatas 6:9)

Mi esperanza es que los padres críen fielmente a hombres y mujeres jóvenes para que se paren en este mundo como lo hicieron Daniel y sus amigos. Oren por los niños que… tuvieran aptitudes para aprender de todo y que actuaran con sensatez; jóvenes sabios y aptos para el servicio en el palacio real (Daniel 1:4) que sean… expertos en el conocimiento de los tiempos… (1 Crónicas 12:32).