Declaración de Fe

“Creemos que la Biblia es la Palabra inspirada y autorizada por Dios. No contiene errores en toda su enseñanza.”

“Creemos que hay un Dios, Señor del universo, eternamente existente en tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.”

“Creemos en la deidad de Jesucristo; en su nacimiento virginal; en Su perfecta vida sin pecado; en Sus milagros; en su muerte vicaria y expiatoria por medio de su sangre derramada; en Su resurrección corporal; en su ascensión al cielo a la diestra de Dios el Padre; y en Su retorno personal y visible en poder y gloria.”

“Creemos que todas las personas son pecadores perdidos y que la regeneración por el Espíritu Santo es absolutamente esencial.”

“Creemos en el ministerio actual del Espíritu Santo, por cuya morada el cristiano puede vivir una vida piadosa.”

“Creemos que todas las personas serán resucitadas-los que son salvos a la vida eterna y los que están perdidos a la condenación eterna.”

“Creemos en la unidad espiritual de los creyentes en nuestro Señor Jesucristo.”

“Creemos que Dios, como Creador, es el Dueño final de todas las posesiones en la tierra. Dios ha dado a la gente la autoridad para ser mayordomos de esas posesiones y la responsabilidad de manejarlas fielmente de acuerdo a los principios de la Palabra de Dios.”

¿Quién soy yo para Dios?

Examinemos cinco pasos que se encuentran en la Biblia que describen cómo puede ser presentado a Dios y comenzar a conocerle bien:

1. Dios te ama y quiere que experimentes la paz y una vida abundante.

Dios creó a la gente a su propia imagen y desea una relación íntima con cada uno de nosotros. Dios quiere que disfrutemos de una vida abundante. La Biblia nos dice:

Tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.” (Romanos 5:1).

“Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.” (Juan 3:16)

[Jesús] ha venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia” (Juan 10:10).

2. Desafortunadamente cada uno de nosotros está separado de Dios.

La razón por la cual la mayoría de la gente no está experimentando esta vida abundante es porque estamos separados de Dios. Cada uno de nosotros ha hecho algo malo en nuestras vidas – esto se llama pecado – que nos ha separado de Dios. La Biblia dice…”Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios” (Romanos 3:23).

Son las iniquidades de ustedes las que los separan de su Dios.” (Isaiah 59:2).

Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor.” (Romanos 6:23).

3. Esta relación es un regalo de Dios.

Una brecha enorme nos separa de Dios. Las personas intentan sin éxito superar esta brecha a través de su propia moralidad o buenas obras. Dios le ofrece una relación consigo mismo, no porque lo gane o lo merezca, sino como un regalo gratuito que es, por gracia.

Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte.” (Efesios 2:8-9).

4. La única provisión de Dios para solventar esta brecha es Jesucristo.

Jesucristo es la única solución a esta separación. Él murió en la cruz para pagar el castigo por nuestro pecado y para acabar con la brecha entre nosotros y Dios.

Jesús dijo, “Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí.” (Juan 14:6).

Porque Cristo murió por los pecados una vez por todas, el justo por los injustos, a fin de llevarlos a ustedes a Dios.” (1 Pedro 3:18a).

Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.” (Romanos 5:8).

5. Cada uno debe recibir a Jesucristo.

Para entrar en una relación con Dios y experimentar la vida abundante, sólo necesita pedirle a Jesucristo que entre en su corazón y se convierta en su Señor y Salvador. La Biblia dice:

Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo.” (Apocalípsis 3:20).

Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo.” (Romanos 10:9).

Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios.” (Juan 1:12).

Si deseas conocer al Señor o no estás seguro si tienes esta relación, te animamos a resolver esto diciendo esta sencilla oración:

Querido Dios Padre, sé que estoy separado de Ti por causa de mi pecado, y necesito que me perdones. Gracias por enviar a tu único Hijo, Jesucristo, a morir por mis pecados. Quiero alejarme de mis pecados. Invito a Jesucristo a entrar en mi corazón y mi vida como mi Señor y Salvador. Gracias por el regalo de la salvación y la vida eterna. Oro en el nombre de Jesucristo el Señor. Amén.